Orientación Familiar y Escuelas de Padres. Hacer Familiar. - Instituto Coincidir
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Orientación Familiar y Escuelas de Padres. Hacer Familiar.

Para los que no pudisteis leer el artículo que escribimos en la revista Hacer Familia el pasado mes de octubre, aquí lo tenéis:

 

Cuando un hombre y una mujer, enamorados, repletos de ilusión, deciden adquirir un compromiso el uno con el otro, -para toda la vida-, pretenden precisamente eso: que esa aventura que emprenden no llegue nunca a término. Pero no solo eso (¡casi nada!), sino que esa unión sea el origen de una vida feliz, de vivir el amor de manera plena, y que, el día que tengan hijos, lograr de ellos personas buenas, coherentes y felices.

Llevamos un tiempo saliendo; nos gustamos, estamos bien juntos, nos gustaría que esta relación fuera a más.

¡Nos vamos a casar! Queremos que esto que ahora deseamos (ser un don para el otro) fuera definitivo; pero oímos tanto que es imposible, que ese deseo no se puede cumplir, que el amor no dura… ¿Podríamos hacer algo para que ese deseo de amor pleno sea realidad?

¡Un hijo! Qué maravilla, tener en los brazos un bebé: una vida, que surge de nuestro amor. Asombro, feli- cidad… pero a la vez, temores, nervios… ¿sabremos hacerlo bien?

Esta mezcla de sentimientos, deseos, dudas, temo- res… no debe asustarnos. Es normal, ya que habla- mos de momentos fundamentales en nuestra vida. Afortunadamente hay muchas ayudas a las que podemos recurrir para vivir mejor estas relaciones.

Noviazgo

os cursos de novios habitualmente son cursos de preparación al matrimonio, pensados para parejas que ya han decidido casarse. Pero el noviazgo es distinto: no toda relación de novios debe acabar en boda; es un tiempo para conocerse, en el que aún no hay un compromiso definitivo.

Cómo podemos vivirlo mejor? Nos puede ayudar mucho un buen curso de Educación Afectivo-Sexual: en el que se expliquen los sentimientos, emociones, las distintas relaciones afectivas (amistad, noviazgo, matrimonio), los gestos del cuerpo que expresan los distintos afectos… Será de gran ayuda para conocerse a uno mismo y entender mejor las relaciones. Nos ayudará a vivir mejor la amistad, la relación de novios y más tarde, en su caso, el matrimonio.

Matrimonio

Antes de casarse es importante tener clara la diferencia entre el matrimonio y otro tipo de uniones. Un buen curso de preparación al matrimonio puede ayudarnos a aclarar estos extremos: ¿qué es el matrimonio?, ¿tenemos los dos el mismo concepto de matrimonio?, ¿qué esperamos de nuestro matrimonio?, ¿hemos hablado de los hijos, de un proyecto de familia, de paternidad responsable?, ¿coincidimos en valores fun- damentales?, ¿hemos sido capaces de superar nuestras diferencias en el noviazgo? Es esencial hablar mucho del proyecto de vida que vamos a iniciar juntos y que los preparativos de la boda no nos distraigan de lo realmente importante: ese proyecto de vida empieza con la boda. Muchas parejas tienen problemas no sólo a la vuelta del viaje de novios, sino desde el momento en el que empiezan los preparativos de la boda por- que no tenían esto claro; concentrados en preparar la celebración, no hablaron suficientemente de aspectos fundamentales de la convivencia, a veces se quedaron en lo meramente material o superficial.

Si no lo hemos hecho antes, la formación afectivosexual puede ayudarnos mucho a comprender que varones y mujeres expresamos el afecto de modo distinto, evitando después incomprensiones y dificul- tades. También a comprender las diferencias entre el matrimonio y otro tipo de relaciones.

Reunirse con alguien que tenga conocimiento y/experiencia sobre algún tema concreto de la convivencia puede ayudar a aclarar dudas o aprender a manejar situaciones cotidianas. También es posible buscar algún taller o curso para mejorar determinados aspec- tos de la convivencia: la comunicación, la inteligencia emocional, la relación con las respectivas familias…

Paternidad

Cuando llegan los hijos, contamos con la ayuda del pediatra y de la familia y podemos compartir la experiencia de amigos con hijos. Pero surgen muchas dudas sobre la educación de estos en las distintas etapas del crecimiento; dudas muy prácticas, para las que generalmente cada uno de nuestros conocidos tendrá una respuesta distinta: ¿es bueno que duerma solo o mejor con nosotros?, ¿qué hacemos si los hermanos tienen celos?, ¿cómo y cuándo conviene dejarle hacer cosas solo, inculcarles las distintas virtudes (obediencia, orden…)?, ¿cómo afecta la llegada de otro hijo a nuestra relación de pareja? Y así en las distintas etapas del desarrollo de los hijos las dudas se pueden multiplicar. Tenemos a nuestra disposición muy buenos cursos de formación para padres, con temarios apropiados para cada una de las etapas del crecimiento. Asistir juntos a estos cursos nos dará una buena formación, más seguridad y la oportunidad de hablar de nuestra familia y de acordar cómo vamos a educar a nuestros hijos.

Hasta ahora, hemos repasado las herramientas que pueden ayudarnos a adelantarnos a las dificultades, a prevenirlas. Pero ¿qué pasa si nos encontramos con situaciones que nos desbordan, ante las que no sabemos cómo actuar?

La Orientación Familiar

La Orientación Familiar es un proceso que persigue que las personas descubran y desarrollen nuevas herramientas y capacidades para hacer frente a los problemas que en ese momento les preocupan. El Orientador Familiar no soluciona los problemas, sino que propone alternativas, enfoques distintos de solución que eran desconocidos por la persona que tiene la dificultad y que le ayudan a solucionarla. En definitiva, es una intervención técnica profesional que persigue estabilizar a la pareja o familia que está atravesando una crisis para ayudarles a recuperar sus capacidades, superar las dificultades y fortalecer los vínculos que les unen. La Orientación Familiar es una herramienta muy eficaz, sobre todo si se acude antes de que el conflicto estalle de manera irrepa- rable. Porque es importante dejar claro que no hace falta que una pareja se lleve mal o esté pensando en la ruptura para que un Orientador Familiar pueda ayudarles. Cualquier situación que no somos capaces de resolver por nosotros mismos y nos está haciendo las cosas difíciles en nuestras relaciones familiares es susceptible de recibir ayuda.

Coincidir es el nombre de un Instituto de Orientación Personal y Familiar que surge hace tres años en Madrid, para dar respuesta a una necesidad: ayudar a los matrimonios y familias en dificultades. Es un servicio profesional de ayuda a las personas y familias. “Cada uno de los miembros del equipo llevaba años trabajando y ayudando a familias y matrimonios a superar sus dificultades y, si bien trabajábamos en red, nos pareció que si formábamos un equipo, sería

más fácil prestar una ayuda integral a las familias, favo- reciendo que en un mismo lugar encontrasen toda la atención necesaria, y a noso- tros, la posibilidad de aten- der cada caso desde una perspectiva multidisciplinar”, explica María Álvarez de las Asturias, directora del centro.

En Coincidir creen conve- niente diferenciar la orien- tación familiar de la terapia clínica, ya que lo que preten- den es que así quede claro que hay dificultades que no necesitan tratamiento clínico y otras que sí lo necesitan,

pero ese tratamiento debe ser completado con una atención integral a la familia, porque lo que afecta a uno de sus miembros repercute en todos y para quien necesita asistencia psicológica o psiquiátrica, muchas veces es más fácil tomar conciencia de esta necesidad de forma gradual, a través de la orientación, que va poniendo de manifiesto otras necesidades de ayuda. Cuentan con un equipo multidisciplinar compuesto por psicólogos, abogados, mediadores familiares, logopedas, psicopedagogos y especialistas en educa- ción afectivo-sexual. Aseguran que los niños reflejan con sus actitudes lo que viven en sus hogares, por eso les prestan especial atención. Además tienen otros colaboradores externos (psiquiatras, sexólogos, etc.) a los que derivan en caso de existir alguna patología, mientras ellos siguen trabajando la relación familiar. Álvarez de las Asturias afirma: “Generalmente las personas piden ayuda, psicológica o jurídica, cuando ya están pensando en separarse. Nosotros queremos llegar mucho antes: ayudar cuando empieza a haber cansancio, desgaste en la relación; cuando se encuen- tran desbordados por algo que solos no pueden solu- cionar; pero sin que esto sea motivo para una separa- ción: queremos ayudar a que lo solucionen y vuelvan a vivir su relación felizmente. Por eso no sólo atendemos problemas conyugales (comunicación, discrepancias, problemas de cualquier tipo), sino también dificulta- des de los hijos, situaciones de enfermedad o duelo por un miembro de la familia, dudas o dificultades en el noviazgo…”.

Ver el artículo completo en HacerFamilia

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C/ García de Paredes, 78. Piso 1o. Puerta 3. 28010 Madrid
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www.coincidir.es

 



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